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LAS FRACTURAS DE PIES A MENUDO SE PASAN POR ALTO

El dolor en la parte externa del pie puede indicar un hueso roto, y requiere de tratamiento médico

(CHICAGO – Mayo 17 de 2007) Raymond Rapier no era como mucha gente. Él sabía que su pie estaba roto.

Raymond estaba trabajando en su computador un sábado en la mañana cuando su esposa abrió una puerta para salir de su casa en Carolina del Norte. Pero olvidó que la alarma contra robo estaba activada. La sirena resonó, y Raymond saltó para ir a apagarla. Su pie izquierdo resbaló en el piso y se deslizó debajo del escritorio. Se golpeó fuertemente con el rincón. El dolor fue inmediato e intenso.

"Ciertamente dolió, y mucho", dijo el jubilado de 70 años de edad, calificando el dolor como un 11 en una escala de uno a 10, comparándolo con golpearse el pulgar con un martillo.

Raymond sobrevivió el fin de semana tomando píldoras para aliviar el dolor y movilizándose con un viejo par de muletas. El lunes en la mañana llamó al cirujano de pies y tobillos que lo atiende para su diabetes y programó una cita. Varias horas después, Raymond se encontraba en el consultorio médico de Matthew Dairman, DPM, FACFAS, en Suffolk, Va. Dairman diagnostico una fractura del quinto metatarso, que es una rotura del hueso largo en la parte externa del pie que se conecta con el dedo meñique del pie.

Muchas personas se rompen el mismo hueso del pie que Raymond se rompió pero no se dan cuenta que están lesionados. No todas las fracturas del quinto metatarso son tan repentinas y dolorosas como la que él experimentó. El American College of Foot and Ankle Surgeons (ACFAS) (Colegio Estadounidense de Cirujanos de Pie y Tobillo) dice que las personas que sienten dolor en la parte externa del pie deben buscar tratamiento prontamente. Caminar o no tratar un quinto metatarso fracturado puede dar lugar a complicaciones que incluyen deformación de los huesos, imposibilidad de curación, artritis y dolor crónico.

Según el sitio web para el consumidor del ACFAS, FootPhysicans.com, entre los síntomas de un quinto metatarso fracturado se incluyen dolor, hinchazón y sensibilidad, dificultad para caminar, y ocasionalmente hematomas. La mayoría de las personas caminan sobre la parte externa de sus pies, haciendo que este metatarso sea particularmente vulnerable. Las fracturas por avulsión o desprendimiento total y las fracturas de Jones son las lesiones más comunes de este hueso.

Raymond sufrió una fractura por avulsión. Esto sucede cuando el tobillo gira hacia dentro, como en un esguince del tobillo. Hay un tendón principal conectado a la base del metatarso. Cuando es halado con fuerza no se rompe pero en cambio puede zafar un trozo de hueso. Las fracturas por avulsión a menudo se pasan por alto cuando ocurren junto con un esguince de tobillo.

Tres días después de ser diagnosticado, Raymond fue a un hospital local donde Dairman le hizo una pequeña incisión e insertó un tornillo para mantener estable la sección rota el hueso mientras se sana. El procedimiento tardó 20 minutos y Raymond entró y salió en dos horas.

Los lectores de noticias deportivas a menudo leen que un atleta sufrió una fractura de Jones, que puede ser causada por trauma, exceso de uso o estrés repetitivo. Estas roturas se dan en un área pequeña del quinto metatarso que recibe un menor suministro de sangre, lo que la hace más propensa a lesiones y más lenta en sanar. Incluso algo tan simple como caminar puede causar el desarrollo de pequeñas roturas lineares en el quinto metatarso, junto con dolor leve o prolongado. Eventualmente las pequeñas roturas del hueso crecen y se parten.

Sentir dolor en la parte externa del pie no es normal. Quienquiera que tenga síntomas de una fractura del quinto metatarso debe visitar a un cirujano de pie y tobillo tan pronto como sea posible para un diagnóstico y tratamiento adecuados. Si no puede ir donde un médico de inmediato, use reposo, hielo, compresión y elevación para controlar el dolor.

Raymond sufre de diabetes de manera que su fractura tardará un poco más en sanar. Dairman le ha recetado usar una bota de yeso – Raymond la llama su "bota espacial" – y le ha recomendado evitar caminar. Pero puede conducir.

"Afortunadamente fue mi pie izquierdo y no mi pie derecho", dice Raymond. "Y mi carro es automático".

 

 

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